por Alexis Yrigoyen, Becario McNair — Cal Poly Pomona Beneficiaria del Fondo de Empoderamiento de Mujeres
SOBRE ESTE PEQUEÑO PROYECTO
Alexis Yrigoyen está realizando un proyecto de investigación etnográfica multisituado que examina cómo se mantiene y transmite la identidad vasca a través de generaciones y regiones geográficas en los Estados Unidos. Como becaria McNair en Cal Poly Pomona bajo la tutela del Dr. Philippe Duhart, un erudito vasco y asesor del Instituto de Estudios Vascos de CSU Bakersfield, Yrigoyen aporta rigor académico y herencia personal a su trabajo.
Su investigación emplea un enfoque de métodos mixtos: trabajo de campo en eventos de la comunidad vasca en Chino, San Francisco, Los Ángeles y Bakersfield; datos de encuestas que exploran variables como el estado generacional y la participación cultural; y entrevistas en profundidad que ofrecen una visión personal y rica sobre la identidad y la transmisión cultural. El Club Vasco de Chino sirve como su sitio principal de investigación, con visitas de campo adicionales a eventos como Jaialdi en Idaho.
Los hallazgos de Yrigoyen estarán disponibles a través del repositorio Bronco ScholarWorks de Cal Poly Pomona y la red más amplia de CSU ScholarWorks, ofreciendo un recurso para clubes, educadores y organizadores culturales vascos. Esta investigación es profundamente personal: como mujer de herencia vasca cuya familia experimentó la pérdida cultural a través de la migración y la asimilación, está comprometida a utilizar su trabajo para elevar y empoderar a las generaciones futuras.
POR QUÉ IMPORTA
Cada generación, la pregunta se vuelve un poco más difícil de responder: ¿cómo te mantienes vasco cuando no naciste allí, no hablas el idioma y vives a miles de kilómetros de la patria? Yrigoyen no solo se hace esta pregunta académicamente, sino que la ha vivido. Esa combinación de intereses personales y método académico es rara y produce una investigación que realmente significa algo para las comunidades que se estudian. Los datos que está recopilando de clubes, festivales y cocinas familiares en California y más allá podrían convertirse en una herramienta real para los organizadores culturales que intentan comprender qué está funcionando, qué se está desvaneciendo y qué hacer al respecto.
